jueves, 27 de agosto de 2015

y después... ?



Una y otra vez intentaron despedirse, y después de tiempo de las despedidas, nunca pudieron mirarse, no hablaban, no salían palabras de sus bocas, no después de decidir que ya cada uno cogería su camino.

Intentaban hacer como si todo fuera bien, como si no les doliera que se acabara. Reían, e intentaban que sus miradas no se cruzasen con otros porque entonces esas risas podrían convertirse en llanto.

Pero llego la hora, esta vez si era definitiva. nunca se miraron, sus mentes se conectaban de una manera tan especial que sabían lo que querían decirse en todo momento.


Sabían que no debían verse porque si lo hacían así, no habría retorno, y sin embargo decidieron verse de nuevo.

–Tengo que despedirme y no me salen las palabras– , decía ella mirando hacia el suelo, trago saliva y dijo: –No tienes porque despedirte para siempre, sabes que si quieres podemos intentarlo.

Él al escuchar eso sintió un gran escalofrió por todo su cuerpo, sabia que ella tenia razón pero esta vez estaba decidido a seguir adelante.

Ella no se lo pensó y se lanzó hacia él sin dejarlo decir palabra, sus labios se encontraron, sus respiraciones se aceleraban y los latidos del corazón latían al mismo tiempo. Fue débil, con ella siempre lo era, y siempre lo seria. Se abrasaron fuertemente, tan fuerte que todas sus partes rotas volvieron a encajar, pero no fue por mucho tiempo, nada más separar sus cuerpos sintieron que todo volvía a desencajar, ahora sus corazones latían más fuerte, sabían que la despedida estaba demasiado cerca.


– Por favor, no me llames, no me busques, es lo mejor para los dos, sabes que esto no puede seguir así, solo nos estamos haciendo daño. Y de verdad que no puedo más con todo esto. A lo mejor así somos más felices y algún día quizás nos riamos de todo esto.


– Sabes tan bien como yo que jamas nos vamos a reír de esto, te lo veo en tus ojos, al igual que tú me lo ves a mi. Lo podemos intentar, sabes que somos felices juntos. No dejes que esto termine, no dejes nuestra historia, por favor.

– Lo siento, tengo que irme.

– Te quiero, y siempre te voy a querer. ¿Nos volveremos a tropezar algún día?

Él no podía decir palabras, tenia un nudo demasiado grande en su garganta, la miro por ultima vez y sonriendole le dijo : –Cuídate, y se feliz–. Se marcho, al girarse sus ojos no aguantaron más y las lagrimas caían solas. No sabia si lo que estaba haciendo era lo correcto, la estaba perdiendo, Estaba cambiando el amor verdadero de ella, por una promesa, una nueva apuesta. Y en el fondo no sabia si era lo que quería verdaderamente.

Ella se quedo en el portal, mirando como se marchaba, por dentro gritaba un esperate, pero no lo saco, decidió dejarlo ir, aunque le doliera en el alma. Era decisión de él, y ella siempre ha respetado sus decisiones, esta no seria menos.







Carta para la ex.


Se que me equivoque en la vida, se que por el amor que te tengo cometí errores, 
lo cual lamento profundamente, se que con mis actitudes cree el abismo que hoy nos separa. 
De verdad deseo que seas feliz quiero darte las gracias por lo vivido y quiero darte las gracias por haberme dado la oportunidad de haber conocido a alguien tan especial como tú.
Le doy gracias a la vida que hayas encontrado a otra persona que te brinda un amor mejor y que ojalá pueda mantener y sepa valorarte tal como hice yo.
Te deseo que seas feliz que como te dije siempre lo único que quiero es que seas feliz y ahora que te miro feliz créeme que aunque yo me veo y me siento destrozado por dentro soy feliz porque tu lo eres.

colaboración... 

martes, 18 de agosto de 2015

Pájaros en mi cabeza



"En la noche quieta y calladaPuedo escuchar mis emocionesTodo a ti me recuerda en algunas cancionesVienen y me golpeanY no me dejan dormirSe ponen a conversar Con mis pensamientosQue aparecen como alas de pájaroRevoloteando todo Me golpean en la cabezaMe golpean los ojosY salen una lluvia fina de ellosQue mojan las almohadasY el tic tac de reloj avanzaY yo tras de ellosMe cubro la cabeza pero los sigo escuchando"






Destinados a no ser



Y debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría. Que me encanta mirarte y que te hago mío con solo verte de lejos. Que adoro tus lunares y tu pecho me parece el paraíso. Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser."
-Julio Cortázar

Te conocí un cálido y soleado día de abril, una brisa intentaba refrescar en vano lo cercano que el mes se encuentra de los calores de mayo. Un día agobiante para conocernos.

Una gota de sudor surco mi frente, ¿por el calor, por la expectativa? No lo sé... jamás llego tarde a ningún lado, la puntualidad la tengo tatuada con sangre en mi piel, y sin embargo estaba muy retrasada para nuestra cita pactada.
Por unos instantes, nuestras realidades no coincidirían, si las voluntades y las expectativas no estuvieran allí.
La voluntad impero y diste la vuelta, después de una espera infructuosa, habías decidido retirarte, lo que paso y pasa en tu cabeza sigue siendo un misterio, te llame y regresaste.

Después lo que paso, ha sido una historia de dejavus constantes de ser y no ser, de estar y no estar, ¿por qué? Son muchas preguntas sin respuesta.

Un enigma desenmarañar tu personalidad, la tenías disfrazada de mucho bagaje, muchas historias con un dejo de verdad entretejidas con mucha fantasía, ¿querías tejerte una vida nueva?

Y así sobre una base quimérica se propuso iniciar un algo, lo que salga, lo que nos saque de nuestras rutinas, de nuestros demonios, de nuestra inercia, de nuestro caminar por la vida…

Debo decirte que hubo momentos maravillosos en que los castillos de colores habitaron mi mente y fueron por un tiempo reales, ver las estrellas contigo, tan cerca y tan lejos. Todo caminaba a las maravillas, fui feliz y creí que podía así ser siempre.
Pero la verdad, la maravillosa verdad se cuela siempre y prevalece, se abre paso abruptamente como el agua en un rio, en una cascada, y lo que se es, es. Y se da a conocer.
La realidad, la verdad, las circunstancias hicieron polvo fino los castillos de arena, sin embargo mereció la pena… mereció la pena compartir confidencias contigo, abrazos, besos, deseo…
Recordare por siempre tu forma de caminar, de mirarme, como nos reíamos juntos por las cosas más tontas… simplemente porque tú y yo en esos momentos éramos felices.
La vida me hizo un regalo, conocerte y quererte, no me hace falta más. No quiero ni voy a lamentarme.  El simple hecho de haber vivido contigo una pequeña parte de mi vida me es suficiente para sentirme afortunada.
No voy a llorar porque ya no estés, me hiciste feliz. Tú me hiciste volver a creer en el la vida, en la complicidad, en los ratos alegres.
Tú me hiciste volver a creer en la perfecta combinación de dos seres imperfectos. Aunque me hubiese gustado seguir caminando de tu lado pero un lado real y sincero, no así.
Tus decisiones y tus metas tan extrañas pero ya no incógnitas para mí no checan conmigo. Solo sé que no son las mías.
Ya nunca más te veré, y no me importa. Tu recuerdo seguirá viviendo en mí para siempre. Sé que ya aparecieron otros amores, y yo desde siempre me aparto pues lo único que deseo es que seas feliz y aprendas de tus errores.
La vida tiene la habilidad de sorprenderte sin que te des cuenta. También puede que el amor no vuelva a llamar a mi puerta… realmente ¿quién puede saber esto?
Pero ocurra lo que ocurra, siempre tendrás un lugar en mi corazón.