Ausencia
Un día estire mi brazo para tocarte
y el cínico vacío me anuncio tu ausencia.
busque entre las almohadas y las sabanas
entre las paredes y las ventanas
pero nada me decía que seguías allí.
Te desapareciste sin dejar huella
sin rastro, ni murmullo, ni algarabía.
Te borraste de la faz de la tierra
te fuiste sin motivo aparente
y solo el eco quedaba, la silueta dibujada
las risas empaquetadas.
Toda la bulla de la calle, el escandalo
dieron paso a un silencio.
Y pasaron los días
cada ruido, cada rumor de la calle
me recordaba tus pisadas, tu olor
y mantenía la esperanza a flote
pero cada día que pasa
veo el horizonte más lejos
y un gran vacío se apodera de mi corazón.
Angustia que jamás pensé sentir
mi alma esta desnuda, descubierta
sin cobijo, ni ayuda, sola, tan vulnerable
y tu imagen se diluye cada día más.
Hay días que te extraño,
y días que no pasa nada
días de calma extraña
donde el reloj gira al revés
y entonces añoro los brazos
y deseo sentir tus labios
para fundirme en mi alma de nuevo.
martes, 20 de septiembre de 2011
domingo, 12 de junio de 2011
Decisiones...
Antes había temido que me lo merecía. Que mis acciones llevaban un castigo, por eso desde pequeña en que te decían que si te portabas mal te iba a llevar el diablo, pero esta vez prefería repetirme que me lo había buscado. Sería quizá lo mismo, pero yo lo veía diferente. Habérmelo buscado no dejaba de ser un acto caprichoso de la voluntad. Tenía lo que quería, ¿no era cierto? Y al fin quería tan poco que ya me daba igual. No lo pensaba así, aunque hoy supongo que me estaba rindiendo. O en fin, aclimatando. Después de todo “él hubiera” solo es un camino que no vimos cuando tomamos este, pero para atrás no hay retorno, los paso quedan marcados y quien voltee hacia atrás queda convertido en estatua de sal, asi que lo hecho “pecho” y solo queda ir hacia adelante.
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