martes, 20 de septiembre de 2011

Ausencia

Ausencia
Un día estire mi brazo para tocarte
y el cínico vacío me anuncio tu ausencia.
busque entre las almohadas y las sabanas entre las paredes y las ventanas pero nada me decía que seguías allí.

Te desapareciste sin dejar huella sin rastro, ni murmullo, ni algarabía. Te borraste de la faz de la tierra te fuiste sin motivo aparente y solo el eco quedaba, la silueta dibujada las risas empaquetadas.

Toda la bulla de la calle, el escandalo dieron paso a un silencio.
Y pasaron los días cada ruido, cada rumor de la calle me recordaba tus pisadas, tu olor y mantenía la esperanza a flote pero cada día que pasa veo el horizonte más lejos y un gran vacío se apodera de mi corazón.

Angustia que jamás pensé sentir mi alma esta desnuda, descubierta sin cobijo, ni ayuda, sola, tan vulnerable y tu imagen se diluye cada día más. Hay días que te extraño, y días que no pasa nada días de calma extraña donde el reloj gira al revés y entonces añoro los brazos y deseo sentir tus labios para fundirme en mi alma de nuevo.

domingo, 12 de junio de 2011

Decisiones...

Antes había temido que me lo merecía. Que mis acciones llevaban un castigo, por eso desde pequeña en que te decían que si te portabas mal te iba a llevar el diablo, pero esta vez prefería repetirme que me lo había buscado. Sería quizá lo mismo, pero yo lo veía diferente. Habérmelo buscado no dejaba de ser un acto caprichoso de la voluntad. Tenía lo que quería, ¿no era cierto? Y al fin quería tan poco que ya me daba igual. No lo pensaba así, aunque hoy supongo que me estaba rindiendo. O en fin, aclimatando. Después de todo “él hubiera” solo es un camino que no vimos cuando tomamos este, pero para atrás no hay retorno, los paso quedan marcados y quien voltee hacia atrás queda convertido en estatua de sal, asi que lo hecho “pecho” y solo queda ir hacia adelante.