Cielo e Infierno
Cumulo de agua condensada
en las ventanas del corazón,
Torrente deseoso de salir al mundo
retenido en angustioso grito mi boca ahoga
Grito preso en las entrañas de mi alma
Limbo perdido entre el desasosiego y la razón.
Miles de pensamiento se aglutinan en mi mente
Miles de formas angustiosas dan vida a escenas que no existen
y que duelen, hay una congoja que cierra mi garganta,
e impide que las palabras vuelen por los aires.
Y no puedo, en un vil intento de rescatar la cordura
Me arrancó el corazón y te lo entregó
Quedando un cruel vacío en mis entrañas,
Y esas entrañas empiezan a arder
Arden en espantoso dolor, jamás sentido
Se colapsa mi alma, pues esta se queda conmigo,
Un torrente liquido trata de calmar el incendio
Pero es tarde y este solo lo increpa más incendiándose
Y ahora el dolor se va, y es sustituido por la rabia,
Por la lacerante cólera y un delirio de frenesí
Me consumo entre el fuego hasta quedar en cenizas
todo lo que queda lo esparzo al viento
el viento se lo lleva, lo lleva del infierno al cielo.
Entonces una calmada lluvia, apaga con serenidad
el dolor y la rabia, el arrebato y la furia
Después de esa tormenta solo queda paz,
Me libera, y ahora camino descalza entre las cenizas
Haciendo recuento de los daños,
Y lamiéndome las heridas,
Junto mis maltrechas alas, las acicalo
Y me cobijo en ellas
Y sonrió, viene el mañana
Mañana será otra historia.
miércoles, 21 de julio de 2010
lunes, 19 de julio de 2010
Silencio
Quizás te preguntes por que no te contestoQuizás porque tu voz es la que pregunta
No puede oír tu voz mi corazón
Porque es a tu alma, a quien escucha
Y es alma no me habla, no dice nada, está ausente.
El murmullo de tu voz, lo escucho como las olas del mar
Distante como un rumor, vigoroso y fuerte, pero desierto
Me dices de la rutina y de las miles de cosas cotidianas de la vida
Y yo solo puedo asentir, responder el día a día.
Pero vuelvo a sumergirme en el gris de tu silencio
Tan llena la habitación y tan vacía
¿Cuándo tu corazón dejo de latir al ritmo mío?
Quizás lata a un ritmo lejano,
Quizás sepa otra melodía,
Y esta melodía que alguna vez bailo con alegría,
Hoy las has olvidado
Por eso ahora no la reconoce, y desconoce el camino
Ese camino distorsionado por el ruido de otras melodías,
De novedosos ritmos, de nuevas canciones.
El ruido distorsiona el sonido de tu corazón,
Y hay veces que no escucho su latido.
¿Estará muerto? y no nos hemos dado cuenta
Se ha ido sin despedirse
Ha juntado sus posesiones,
Y se ha fugado como delincuente
Ha echado a andar sus alas con el viento
Llevándose la melodía
El password a tus entrañas,
Se ha llevado el calor, pues ahora solo hay frio.
Un gélido estertor llena tus manos
Frías como un tempano, carentes del calor de antaño.
Silencios, miles de silencios,
Mi voz ya no te toca.
jueves, 18 de marzo de 2010
Luz y Sombras
Quise...
Quise entrar por la ventana a un mundo, A tus ojos...
Tus ojos, asomándose por una ventana abierta,
Tu ser una marejada, tu juventud ola impetuosa,
Luz que atrapa y emerge triunfante
entre la oscuridad y las sombras.
Sin darme cuenta que apenas había luz en los míos.
Acostumbrados a la oscuridad y penumbras
En el vacío, donde no existe luz ni aire
Donde no hay vida, ni esperanza
Rutina gris que envuelve los días
Y las noches frías ausentes de luna

Mi corazón agonizante fue una pequeña polilla atraída a la luz
Que manaba por el resquicio de una prisión,
De una ventana olvidada, actualizada por el destino
Pero es tarde,
Supe que los príncipes y las princesas
Que existen a través de la ventana no existen en mi mundo, en mi cueva.
Un mundo que no me pertenece, pues siglos atrás el destino fue decidido.
Quise subir tan alto y tocar las nubes, donde existe ese mundo
Que hace más ligera y más luminosa la cueva elegida.
Pero no lo hice, mis cadenas pesan tanto
Que ya mis pies echaron raíces
Y mis brazos atados a la costumbre, no saben volar
Han quedado atrofiados y han caído cual Ícaro en el mar.
No me pertenece más ese mundo que una vez habite,
Petrificado mi corazón no sentirá jamás la mirada de tus ojos
Desnudando mi alma.
Quise entrar por la ventana a un mundo, A tus ojos...
Tus ojos, asomándose por una ventana abierta,
Tu ser una marejada, tu juventud ola impetuosa,
Luz que atrapa y emerge triunfante
entre la oscuridad y las sombras.
Sin darme cuenta que apenas había luz en los míos.
Acostumbrados a la oscuridad y penumbras
En el vacío, donde no existe luz ni aire
Donde no hay vida, ni esperanza
Rutina gris que envuelve los días
Y las noches frías ausentes de luna

Mi corazón agonizante fue una pequeña polilla atraída a la luz
Que manaba por el resquicio de una prisión,
De una ventana olvidada, actualizada por el destino
Pero es tarde,
Supe que los príncipes y las princesas
Que existen a través de la ventana no existen en mi mundo, en mi cueva.
Un mundo que no me pertenece, pues siglos atrás el destino fue decidido.
Quise subir tan alto y tocar las nubes, donde existe ese mundo
Que hace más ligera y más luminosa la cueva elegida.
Pero no lo hice, mis cadenas pesan tanto
Que ya mis pies echaron raíces
Y mis brazos atados a la costumbre, no saben volar
Han quedado atrofiados y han caído cual Ícaro en el mar.
No me pertenece más ese mundo que una vez habite,
Petrificado mi corazón no sentirá jamás la mirada de tus ojos
Desnudando mi alma.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Si te borro ya no existes?
Si te borro ¿ya no existes?, Si me borras ¿ya no existo?
Ya no existo en tu universo nunca más, pero en el mío estas siempre, habitas con el cochambre de mi mente, con los trebejos arrumbados, los objetos dejados, el tiempo perdido.
Con las risas calladas que jamás tocaron el aire, con los besos negados, con los secretos escondidos, los instantes guardados, los abrazos amontonados, con mis recuerdos en la piel tatuados.
Allí existes, vives y respiras, jugueteas con mis pensamientos y te apoderas de ellos.
Tu esencia no se va, se resiste a irse, y en ese forcejeo, se estira mi paciencia y tu recuerdo.
Trato de aplastarlo, pero cual mosca muerta se aleja al rincón más olvidado y allí permanece inmutable, intocable, insaciable, que se alimenta de mis recuerdos y se agiganta más y más.
Pero por fin te he atrapado te he puesto en un envase de vidrio y lo cubro con terciopelo color sangre.
Cansada de tu vuelo, permaneces quieto en el envase, y te quedas quieto por un eón, por una eternidad, pero confías en que te liberare, no puedo verte a los ojos, sabes que es mirada tuya, me vence… y te libero…. Y vuelves a volar incansable, revoloteas a través de la luz de mis ojos, de mis silencios…
Te yergues como juez acechando mi vida, mis ilusiones, mis decisiones,
Quiero que te vayas y abro el envase en una ventana, huye!!!
Aléjate de mí, porque yo no puedo, quizás yo soy la mosca que quiere perderse en tus sueños, que no quiere perderse el rumor de tu voz, huye y piérdete en la inmensidad de la libertad, extiende tus alas que no he dejado crecer, huye…!
Ya no existo en tu universo nunca más, pero en el mío estas siempre, habitas con el cochambre de mi mente, con los trebejos arrumbados, los objetos dejados, el tiempo perdido.
Con las risas calladas que jamás tocaron el aire, con los besos negados, con los secretos escondidos, los instantes guardados, los abrazos amontonados, con mis recuerdos en la piel tatuados.
Allí existes, vives y respiras, jugueteas con mis pensamientos y te apoderas de ellos.
Tu esencia no se va, se resiste a irse, y en ese forcejeo, se estira mi paciencia y tu recuerdo.
Trato de aplastarlo, pero cual mosca muerta se aleja al rincón más olvidado y allí permanece inmutable, intocable, insaciable, que se alimenta de mis recuerdos y se agiganta más y más.
Pero por fin te he atrapado te he puesto en un envase de vidrio y lo cubro con terciopelo color sangre.
Cansada de tu vuelo, permaneces quieto en el envase, y te quedas quieto por un eón, por una eternidad, pero confías en que te liberare, no puedo verte a los ojos, sabes que es mirada tuya, me vence… y te libero…. Y vuelves a volar incansable, revoloteas a través de la luz de mis ojos, de mis silencios…
Te yergues como juez acechando mi vida, mis ilusiones, mis decisiones,
Quiero que te vayas y abro el envase en una ventana, huye!!!
Aléjate de mí, porque yo no puedo, quizás yo soy la mosca que quiere perderse en tus sueños, que no quiere perderse el rumor de tu voz, huye y piérdete en la inmensidad de la libertad, extiende tus alas que no he dejado crecer, huye…!
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