Antes había temido que me lo merecía. Que mis acciones llevaban un castigo, por eso desde pequeña en que te decían que si te portabas mal te iba a llevar el diablo, pero esta vez prefería repetirme que me lo había buscado. Sería quizá lo mismo, pero yo lo veía diferente. Habérmelo buscado no dejaba de ser un acto caprichoso de la voluntad. Tenía lo que quería, ¿no era cierto? Y al fin quería tan poco que ya me daba igual. No lo pensaba así, aunque hoy supongo que me estaba rindiendo. O en fin, aclimatando. Después de todo “él hubiera” solo es un camino que no vimos cuando tomamos este, pero para atrás no hay retorno, los paso quedan marcados y quien voltee hacia atrás queda convertido en estatua de sal, asi que lo hecho “pecho” y solo queda ir hacia adelante.
domingo, 12 de junio de 2011
Decisiones...
Antes había temido que me lo merecía. Que mis acciones llevaban un castigo, por eso desde pequeña en que te decían que si te portabas mal te iba a llevar el diablo, pero esta vez prefería repetirme que me lo había buscado. Sería quizá lo mismo, pero yo lo veía diferente. Habérmelo buscado no dejaba de ser un acto caprichoso de la voluntad. Tenía lo que quería, ¿no era cierto? Y al fin quería tan poco que ya me daba igual. No lo pensaba así, aunque hoy supongo que me estaba rindiendo. O en fin, aclimatando. Después de todo “él hubiera” solo es un camino que no vimos cuando tomamos este, pero para atrás no hay retorno, los paso quedan marcados y quien voltee hacia atrás queda convertido en estatua de sal, asi que lo hecho “pecho” y solo queda ir hacia adelante.
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