Solo ego fue
lastimado
Y ahora que no estas…
Se ve que no hay nada perdido
Solo era ego dolido, ego
lastimado, como pajarillo mutilado de
sus alas,
y avergonzado escondido en un rincón.
Pero al rincón llego Némesis, y llegó vestida con sus
mejores galas.
sigilosa se acercó con pasos ligeros y suaves, y la luz
de la luna mostró su deliciosa faz, turgente y fría, y señalando
con la mano le mostró a flor carnívora que
venía vestida de oscuros pétalos brillantes
y seductores perfumes.
Flor carnívora de Ébano profundo con sus bordes entreabiertos, atrajó a Ego con sus cánticos como cruel
sirena que conduce al cadalso.
Ego se levantó y se aferró
a la mano de ella, que ahora lo sostenía,
y como abnegada amante inicio su
metamorfosis, convirtiéndolo en huracán de mil vientos, en fuerza firme y vigorosa.
Consiente el ego de su nueva dimensión, tomo lo que estaba
allí, tomo la flor de ébano, esculpida en roca, dura como la obsidiana, dura y
frágil a la vez… de calor y frío, de sensaciones de vértigo, de satisfacción, y éxtasis y como Sócrates, Ego bebió de la cicuta.
La cicuta le quemo los labios y le recorrió la garganta, mato al ego anterior, al ego debil, y la Diosa le retribuyo, volvió al equilibrio y ahora Ego vuela tan elevado, que nada lo puede
alcanzar.

