jueves, 12 de noviembre de 2015

Destinados a no ser..

Eres, un amor destinado a no ser!
Somos, una pareja destinada a no ser… eso que sospechamos lo ocultamos, ¡no queremos saber! ¡Tenemos miedo a perder! a perdernos. No podemos soportar la idea de que esto terminará, tarde o temprano, ya sea como amigos o enemigos, sellado con un beso o con un simple apretón de manos. Ignorar la verdad es un paliativo que utilizamos a diario.

Nos amamos tanto, pero a pesar de todo sabemos que sucederás más tarde que temprano, serán risas o serán llantos. Ambos intuimos lo que callamos, creemos adivinar los pensamientos del otro, pero dejamos que el silencio hable por nosotros, desconocemos el futuro, y solo disfrutarnos en el ahora, sonreírnos, acariciarnos, besarnos, amamos... con pasión, devoción, locura, y sobre todo con mucho, pero mucho amor.

Tengo miedo a perder, tengo miedo a dejar de ser lo que soy cuando estoy contigo, cuando somos...suena tan bien decir “somos” pero pronto “no sé bien cuando” tendré que decir “éramos”; y es tan doloroso pensar que así será en el futuro.
Eres mi amor, un amor intenso, un amor profundo algo que al tocarlo me cimbra la piel, tus labios me transportan, el tiempo no existe cuando estas a mi lado, es un éxtasis tocarte, mi sangre corre por las venas me hacen sentir tan viva…
Y  aunque podemos ser todo de vez en cuando  y a la vez nada  somos poesía pura, seremos nosotros algún día?, 

Sin embargo estamos destinados a no ser, estamos destinados a dejar de ser lo que somos, lo que fuimos para ser otros, distintos, a ser por separado. Sólo es cosa de tiempo, tarde o temprano llegará el momento, sólo espero que sea en el crepúsculo de nuestras vidas, sólo unos segundos antes de mi muerte –o de tu muerte–. Sólo deseo que la vida y la muerte se alíen y nos separen cuando uno de los dos deba dejar de caminar sobre suelo para pasar a vivir eternamente debajo de él.


Sólo espero que dejemos de ser cuando se revele nuestro destino y espero y confío, sueño y rezo, con que ese día tenga que ser cuando deje de correr sangre por mis venas y mis párpados se cierren para siempre; cuando ya no te pueda besar ni amar, cuando no pueda mirarte nunca...